Las gafas de sol T Henri Mulliner
Las gafas de sol T Henri Mulliner son una invitación al refinamiento. Firmadas por una casa que sitúa la artesanía en el corazón de cada creación, estas gafas encarnan un estilo a la vez atemporal y distintivo. La montura rectangular en acetato y el acabado cerrado les confieren una personalidad marcada, ya sea en la ciudad, de viaje o en una terraza.
El acetato utilizado en la fabricación de estas gafas es un material noble, reconocido por su ligereza, su resistencia y la riqueza de sus tonos. Se trata de una montura cerrada, lo que garantiza una sujeción óptima de los cristales al tiempo que aporta una presencia visual asegurada en el rostro.
Una montura pensada para hombres y mujeres
Las T Henri Mulliner están dirigidas tanto a mujeres como a hombres. La forma rectangular de la montura es una de las más versátiles que existen: estructura los rostros redondos, suaviza los rasgos angulosos y se adapta con gran facilidad a la mayoría de las morfologías de rostro. Es una elección de la que no se arrepiente.
La montura cerrada, sobria y precisa en sus líneas, deja todo el protagonismo a la mirada. Nada es superfluo, todo está pensado para realzar a quien la lleva. Es esa discreción bien medida la que hace el encanto de las gafas de sol T Henri Mulliner.
Cristales solares de calidad
Los cristales que equipan esta montura son cristales solares de categoría adecuada para un uso diario o en condiciones de gran luminosidad. Protegen eficazmente sus ojos de los rayos UV, de conformidad con las normas vigentes.
Según la variante elegida, los cristales pueden ser tintados, degradados o con efecto espejo. Cada opción ofrece una experiencia visual diferente manteniendo un nivel de protección óptimo. Tómese el tiempo de elegir la combinación que mejor se adapte a su uso y a su estilo.
Una colección pensada para perdurar
Este modelo forma parte de una colección pensada para durar. El acetato envejece bien, las bisagras son robustas y el conjunto inspira una solidez tranquilizadora en el día a día. No son unas gafas que se llevan una temporada y se olvidan: son unas gafas que se conservan, que uno recupera con placer cada mañana.
La colección T Henri Mulliner está disponible en varios colores de montura. Le invitamos a visitar nuestra tienda para descubrir todas las variantes disponibles y encontrar la que mejor le corresponde.
Céline Roland Opticien Lunetier: su experto en gafas a su lado
En Céline Roland Opticien Lunetier, hemos seleccionado las T Henri Mulliner porque realmente creemos en ellas. Desde la apertura de nuestra tienda, siempre nos ha importado ofrecer montures que se salgan un poco de lo convencional, piezas con una personalidad auténtica y al mismo tiempo perfectamente llevables en el día a día.
Nuestro equipo está compuesto por ópticos diplomados que se toman el tiempo de acompañarle en su elección. Sin prisas, sin discurso comercial. Le escuchamos, observamos su rostro, tenemos en cuenta su estilo de vida y le ayudamos a encontrar el par que realmente le favorece. Porque un buen par de gafas es ante todo un par que le representa.
También ofrecemos la personalización de sus cristales solares en cristales correctores solares si lleva graduación. Nuestros ópticos diplomados pueden asesorarle sobre las mejores opciones en función de su prescripción y de su uso.
Preguntas frecuentes sobre las gafas de sol T Henri Mulliner
¿Estas gafas son adecuadas para todos los rostros?
La forma rectangular es una de las más universales. Funciona especialmente bien en rostros redondos u ovalados, pero también puede quedar muy bien en otras morfologías. Lo mejor es probárselas en la tienda para ver cómo le quedan realmente.
¿Se pueden adaptar estas gafas a una corrección óptica?
Sí, por supuesto. Nuestros ópticos diplomados pueden montar cristales correctores solares en esta montura, siempre que su graduación sea compatible con la curvatura de los cristales. No dude en contactarnos o pasarse por la tienda para hablarlo.
¿Cómo cuidar una montura de acetato?
El acetato es un material relativamente fácil de mantener. Basta con limpiar regularmente la montura con un paño de microfibra ligeramente húmedo, evitar dejarla expuesta a un calor excesivo (salpicadero del coche, sol directo prolongado) y guardarla en su estuche cuando no la lleve puesta. Con estas sencillas precauciones, le acompañará durante mucho tiempo.